lunes 27 de abril de 2009

Desconcertada

El tiempo pasa. Sin más. Un segundo, otro, y otro... Y así, sin darte cuenta, estás en una nueva etapa de tu vida. Una etapa que no esperabas. Una etapa que no buscabas. Intentas organizar tu vida de una forma, pero el que está ahí arriba descojonándose de ti, se empeña en que sea como él quiere y no como tu esperabas. Esto no significa que sea mejor o peor. Solo significa que es más complicado. Bastante más complicado. Pero al menos en esta nueva etapa sonrío muchas veces al día, cosa que llevaba tiempo sin pasar. Mucho tiempo.

Los pasos agigantados que está dando mi vida dan un poco de miedo, pero estar asustada es el precio que tengo que pagar para intentar ser feliz. Y de momento no me va mal. Quizás todo lo que tenía que pasar en varios meses está pasando en semanas. Pero esto ya nadie me lo quita. Igual es exponerse a volver a caer en picado al vacío, pero quien no apuesta no gana, así que "from lost to the river".

Los cambios también me están llevando a quedarme lejos. Lejos de personas, de sensaciones, de malos recuerdos. Quedarme lejos está ayudando. He aprendido que soy demasiado confiada... y luego me llevo decepciones. Pero soy así, me gusta confiar en todo el mundo. Toda persona es buena hasta que me demuestre lo contrario. Y una vez que me lo demuestre, si mi tiempo con ella ha merecido la pena, me tendrá ahí para cualquier cosa que necesite y pueda dar.

Hay quien dice que he madurado. Es cierto, y no me gusta. Me gustaba más cuando hace años no me preocupaba de algunas cosas que ahora me rompen la cabeza. Cuando lo más duro que me pasaba se curaba en apenas una semana. Aunque supongo que lo de madurar tendrá algo bueno. No se, ya lo descubriré.

También hay quien me dice algo en lo que no me había parado a pensar, pero que es bastante cierto. Soy una persona bastante seria depende de para que cosas. Si la ocasión lo merece doy todo lo que está al alcance de mi mano. A veces puede que un poco más, lo que hace que caiga de más alto cuando las cosas se acaban. No termino de entender si esto es bueno o malo, pero es parte de mi. Supongo que será bueno si cuando doy todo lo que tengo también recibo algo a cambio, aunque sea un simple y sincero "gracias". Y supongo que ser así es malo cuando te equivocas y das todo a alguien de quien no vas a recibir nada.

Tic, tac, tic, tac. Pasan más segundos. Las ideas intentan explotar en mi cabeza. ¿Es daño gratuito? A veces pienso que sí, pero en el fondo se que ahora se trata de mi felicidad. Y estoy consiguiendo acercarme mucho a ella. Así que no, no es gratuito. Por una vez en la vida no estoy siendo egoísta conmigo, y eso me hace sentir rara. Pero ahora toca vivir, disfrutar, sonreír y soñar... sobre todo soñar. Despertarme sin una preocupación. Recordar buenos momentos de cada día. Y dormirme pensando en ellos.

Por fin siento que tengo las riendas de mi vida. Que mi felicidad depende casi absolutamente de mi, y no del resto de seres humanos (¿humanos? llamémoslos así)del planeta. Por fin decido yo cuándo y por qué debo llorar o reír. Por fin vuelvo a ser yo. Y eso me hace sentirme llena. Me siento persona. Me siento feliz. Y pese a que esta felicidad me hace renunciar a muchas cosas, no la voy a abandonar.

2 comentarios:

Entropi@ dijo...

Que te quiten lo bailao.

El fumador dijo...

Viviste lo mejor, pues ole tus cojones.
Y lo que te queda...