Se el nombre de ambas lunas. No hace falta decirlo. De una, la mayoría lo sabeis. De la otra... quizás algunos de vosotros.
Hablemos de la segunda: es una que ha ido creciendo desde que la conozco, hace ya varios años. Últimamente no la cuido. Mi caracter y mi estado la está torturando. Quizás por eso se está apagando. A veces, cuando más lo necesito, aparece al alba. Un abrazo sin que ella se de cuenta... Igual debería pedir perdón a esa luna, pero no lo entendería. No entiende lo que me pasa. Es demasiado joven. Igual, en unos años, ella me lo pedirá a mi, si logro que no se apague. Luna, te quiero.

La otra es más complicada. Pongamos que yo soy una especie de sol. Ella/el es una luna. Nos matamos. Tenemos diferentes formas de vivir. Igual, solo igual, yo necesito que no sea ni oscuro ni luminoso. Igual con un tono de grisacea felicidad... Pero no se puede. Igual he intentado apalabrarlo con esa luna, y esa luna se ha ido pensando otra cosa. Igual necesitaba hablar de lo sucedido. Luna, te quiero.
El caso es que están borrosas. Y son, no mis dos únicas lunas, pero si en las que más necesito apoyarme, aunque una no lo sepa y la otra se aleje cada día más.
Lunas, si me escuchais. Os quiero, más que a mi vida. A pesar de que me guste estar en una odiosa oscuridad, me convertiría en sol por vosotras... Sólo necesito tiempo...
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